Por Aos Fatos
Actualmente, en América Latina se está produciendo una carrera por los data centers orientados al desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA). Políticos de al menos siete países de la región, presionados por grupos lobbistas, se están moviendo para aprobar rápidamente leyes y proyectos para la instalación de estas megaestructuras a cambio de promesas de inversiones millonarias y generación de empleo. Pero los «premios» de la carrera no son exactamente lo que las big techs han prometido.